viernes, 04 de septiembre de 2009
Publicado por PoetaRamon @ 14:21  | Poesía
Comentarios (0)  | Enviar

Publicado en la revista-libro ateneo de Cádiz del año 2005

 

Ramón LUQUE Sánchez

 

 

Imagino que fuimos muchos a los que el 11-M nos mordió el alma. Es incomprensible para cualquier persona de bien tanto dolor inútil y tanta sinrazón. Imagino también que fueron numerosísimas las personas, como yo, que encontraron una válvula de escape a tanta maldad en la escritura de unos versos, una carta o un desnudo pensamiento. Es así como surge esta VÍA  DOLOROSA, que quedó finalista en el pasado Premio de Poesía convocado por nuestro querido Ateneo Gaditano. La  primera parte: "Un ángel en Madrid" la escribí casi de corrido, las modificaciones posteriores obedecen más a una cuestión de estilo que de emoción y sentimiento. La segunda parte: "Llanto de papel" surgió unas semanas después. La idea me la dio la portada que dedicaba al tema EPS, llevaba la firma de Miguel Barceló.

 

VÍA   DOLOROSA

 

                    I

(un ángel en Madrid)

 

Estoy perdido. Roto.

Un charco de terror frío es mi cuerpo.

Y lloro, incomprensión,

sin música que nimbe el pensamiento.

Están llorando todos

los yo que alguna vez he sido,

está llorando Dios en un rincón

negro del cielo

(el sol quiere ocultar esa oquedad

que oxida lo sagrado),

están llorando todos

los niños lapidados:

son terca sinfonía de inocencia

en cementerios…

También lloran las rejas

que impiden que del aire nazca un bosque.

Las lágrimas son frías,

tormenta de granizo

que resbala dolida

de esa nube de hierro

que hay sobre Madrid.

Es un once de marzo,

el mundo es una venda

que cierra a la esperanza toda puerta,

y un grito, como el humo,

llora una sinrazón que se le escapa.

Madrid es una estatua:

¡un ángel de amargura!

Es níveo su perfil, se transfigura

con mil ojos colgados de sus alas,

brillan vitrificados,

lágrimas casi heladas

han quedado temblando en sus pupilas

y el viento, rojo helado,

las cimbra fatigado por la pena.

 

 

            II

(llanto de papel)

 

Su rostro es de papel,

pero respira,

está como soñando

eternidades,

y en su boca (el perfil

de un rojo corazón)

casi palpita

un rezo desgarrado, casi mudo.

Qué siente esa mujer,

icono abstracto

del aliento letal

de un árbol seco

que espera sin saber -como Machado-,

el milagro de ser

en primavera.

Han cosido sus párpados

con pespuntes de tinta

y han borrado los surcos

con que el tiempo se torna

en mansedumbre...

Sólo  hablan sus lágrimas,

un río almidonado

y  bandera de paz,

-descalza, casi muda-,

y un pétalo de fe

que rompe el alma.

 

 

 


Tags: 11 M Poesía Madrid

Comentarios