Viernes, 04 de julio de 2014
Publicado por PoetaRamon @ 20:01  | Poes?a
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A MARIANA CORNEJO



(Poema leído en el homenaje que la asociación de amigos de Fernando quiñones le rindió a la gran cantaora gaditana.)

Cuánta pena arrastra el cante,

doña Mariana Cornejo

dejó su Cádiz del alma

y se ha marchado al cielo.

 

El Dios que todo lo puede

quiso a su lado esta voz

mitad de libre jilguero

y mitad de ruiseñor.

 

Que se detenga la vida,

que Cai entera se pare,

 que se ha muerto, qué dolor,

la gran señora del cante.

 

¿Y el duende, dónde está el duende?

aquí mismo lo convoco

para que cante a Mariana

con sus quejíos más hondos.

 

Era puro sentimiento,

cuánto arte por su vida

su garganta era aire fresco

cantando por alegrías.

 

 

Un cantó por soleá

se escuchó mientras moría,

después fue tango de Cádiz

y acabó por bulerías.

 

También fundó una familia

que sería su desvelo,

y fue paloma amorosa

la que antes fue jilguero.

 

Cuando nacieron los hijos

extendió sus largas alas,

hizo un nido con sus sueños

y su voz fue tibia nana.

 

Ella era grande, señores,

qué buena que era Mariana,

sus manos eran granero

y su casa era posada.

 

Que se detenga la vida,

que Cai entera se pare,

 que se ha muerto, qué dolor,

la gran señora del cante.

 

Ramón Luque Sánchez





Tags: Mariana Cornejo, Amigos Fernando Quiñones

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