Jueves, 28 de septiembre de 2017
Publicado por PoetaRamon @ 11:33  | Articulos Literarios
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El pasado 21 de septiembre se presentaba en el Centro de Congresos de San Fernando el libro "REflejos de mi mundo", del que es autora Mª José Díaz Bruzón. Presidió el acto Fran Romero, primer teniente de alcalde la ciudad. A mí me correspondió presentar el libro, al que ya le había dedicado una introducción. Fue un bonito y emotivo acto que sin duda quedará en la memoria de Pepi.

INTRODUCCIÓN

 Ramón Luque Sánchez

Internet ha propiciado una cierta revitalización de la poesía y con ella la aparición de numerosas publicaciones y de nuevas voces que buscan expresarse a través del verso. Son generalmente personas de una fina sensibilidad poética que antes se veían constreñidas por la falta de posibilidades para publicar y compartir sus textos con un público más amplio. Este es el caso de Mª José Díaz Bruzón, a quien van dedicadas mis reflexiones. Ella comenzó a darse a conocer a través de distintos foros en los que su obra fue reconocida y valorada muy pronto. Grandes y positivas amistades consigue hacer en unos medios que la animan a escribir. De esto hace ya algunos años. Ahí sigue.

Representa nuestra poeta un caso muy especial. Me cuenta que empezó a escribir como un desahogo espiritual. Una manera de encauzar sus inquietudes, casi una terapia con la que sanar las numerosas heridas que la vida había ido dejando en su alma. Así que un buen día se encerró con tan solo un cuaderno, un bolígrafo y sus infinitas ganas de dejar volar a ese yo latente, vital y generoso siempre, que pugnaba por salir a la superficie para mostrar al mundo sus deseos de vivir sin ataduras que la encorsetaran y limitaran como mujer. De ahí surge su poesía y de ahí se nutre.

Es Mª José Díaz Bruzón una persona directa y natural en el trato. De carácter afable, consigue hacerse querer y respetar al poco de conocerla. Gusta y disfruta ayudando a los demás y es muy querida por su temperamento activo y su desenvoltura en el trato. Es por esto que tiene múltiples seguidores que esperan ansiosos este primer libro de poemas. Su característica especial el que está formado por versos que llegan directamente al corazón, probablemente porque ahí, en el corazón de Pepi, como la llaman cariñosamente sus amigos y conocidos, han madurado y crecido hasta salir a la superficie en forma de entrañables poemas, casi canciones, a decir de Chema Quirós, que ha puesto música a algunas de sus composiciones.

Es la suya una poesía natural, sin artificios ni retórica, por eso tiene la facultad de emocionar al lector, probablemente porque está escrita con el mismo lenguaje con el que habla, y también porque se basa en las experiencias y los sentimientos de su autora, los mismos que experimentamos la inmensa mayoría de las personas. No hay atajos ni concesiones en su poesía, construida a base de intuiciones y certezas; son las verdades de nuestra autora, con las que ella camina por el mundo y que tanto le han ayudado en su día a día. Es Pepi, como podremos comprobar al leer sus versos, una luchadora. Gracias a ello ha sobrevivido, y haciendo, además, lo que le gusta y llena por dentro.

Como un guiño a la tradición poética, introduce una leve rima asonantada que le sirve para crear una atmósfera muy lírica que atrae la atención de lectores y oyentes. Son poemas que se leen con agrado y facilidad, para ello utiliza un vocabulario muy de andar por casa, muy natural, y porque busca más emocionar que impresionar. Particularmente me gusta como concluye sus composiciones. Finales contundentes que cierran de manera muy acertada todo lo que es el cuerpo del poema. Después de estos últimos versos solo cabe asentir. Nada se puede añadir ni suprimir. Como ejemplo valgan esos tres versos con los que cierra el poema titulado No sé cómo: “Me he perdido, y no sé / cómo me pude perder / en un metro de mi casa”.

Son muy variados los temas que toca nuestra poeta, aunque todos tienen el denominador de que son un fiel reflejo  de su rico mundo interior, y de los sentimientos que la embargan en momentos de soledad. Su yo más íntimo y personal revolotea por sus versos, pidiendo una oportunidad para hacerse ver y dejarse oír.  El amor y el desamor, la esperanza, la reafirmación personal, el mar y las gentes de su tierra… de todo ello escribe Pepi y lo hace con sinceridad y valentía, sin intentar engañar a nadie con rodeos y palabras vanas. Y es que Mª José Díaz Bruzón no es persona melindrosa que enmascare los latidos de mi corazón. Al contrario, lo deja que lata con fuerza, intentando que abarque y asimile la vida que la rodea. Así es ella. Así es su poesía.

Solo me queda felicitar a Pepi por este hermoso poemario. Leer sus versos es una invitación a sentir la vida en estado puro, a saborear los sentimientos más nobles y a disfrutar de un ramillete de poemas que nacen con el solo objetivo de sacudirnos de ese letargo en el que habitualmente vivimos y de mostrarnos ese corazón de mujer que hoy más que nunca se nos descubre desnudo de complejos para que aprendamos de su compromiso con la humanidad y de su espíritu de superación.

 


Tags: Pepi Diaz Bruzon, Reflejos de mi mundo, Ramón Luque Sanchez

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