Lunes, 22 de abril de 2013
Publicado por PoetaRamon @ 19:16  | Articulos Literarios
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GARCÍA LORCA (1898/1998):

SIGNIFICADO DEL ROMANCERO GITANO

 

    No recuerdo ahora como llegó a mí por primera vez el nombre de Lorca y de su Romancero Gitano. Imagino que a través de alguna de las Antologías Literarias del viejo bachiller. En cualquier caso esta obra fue uno de los primeros libros que compré, pertenecía a la colección Austral, imprescindible como libro de bolsillo para cualquier estudiante de los primeros setenta. Decir que rápidamente se convirtió en libro de cabecera, en mi primer libro de cabecera, en sus romances bebí poesía, tanto que rápidamente aprendí de memoria muchos de aquellos poemas, enteros unos y fragmentados otros. De ahí pasé a otros poemarios suyos y de ellos al teatro. Sin embargo ninguno como el Romancero, tanto es así que durante muchos años de mi adolescencia escribí, siguiendo la estela de la obra lorquiana, largos romances, y como era además una época de renacer nacionalista, personajes andaluces como Boabdid o el mismo García Lorca fueron los destinatarios de aquellos primeros poemas.

    Con el paso de los años me he preguntado frecuentemente el porqué del éxito fulgurante de esta obra, en la primavera de 1936, ocho años después de su publicación, estaba en la calle la séptima edición. Muchas son las respuestas, pero probablemente sea que enlaza, para luego superarla, con una antigua tradición hispana como era el histórico romancero castellano. Tradición que no había dejado de practicarse, no hay que olvidar los romances de románticos como Espronceda o Zorrilla. La osadía de Lorca y de ahí su fortuna, fue la de superar la temática  y el espíritu del viejo romancero, y llenar el suyo no sólo de tipos nuevos sino también de un nuevo lenguaje, lenguaje poblado de imágenes y metáforas sublimes e inquietantes, tal es así que muchas de ellas siguen todavía escápándose a mi comprensión, pero ni entonces ni ahora me preocupa eso. La misión de la poesía es comunicar, hacernos sentir. Y esta es otra de las circunstancias por las que hoy en día me sigue sorprendiendo esta obra lorquiana. Pues vuelvo a leerla y me encuentro con las mismas dificultades, pero con igual pasión y belleza. Es la única explicación que puede valer para que tanto estudiosos como aficionados se hayan dejado sugestionar  por estos versos.

    Pero es que aparte de todo esto, el libro supera a su propio título, el mundo de los gitanos. Es un canto a tipos marginales, igual hará en otras obras, pero llenos de un sentido trágico que les hace escapar a su propia vida hasta adquirir la categoría de mitos: así la monja gitana, la casada infiel, el emplazado o Antoñito el Camborio. Pero también igual de mítico es el canto a sentimientos humanos, que son los que a mi entender le dan su valor universal a la obra, aquí están representados la valentía, el misterio, la ensoñación, el presentimiento, la infidelidad, la muerte, la tristeza,...   Y ello ayudándose de determinados símbolos, también universales, como son la sangre, el agua, la luna, el caballo, los metales... pero estos símbolos no son estáticos sino que cambian de significado dependiendo del contexto; así no es igual la luna trágica y gitana del Romance sonámbulo que la luna complice que se esconde  "sin luz de plata en sus copas" en La casada infiel  o el "ajo de agónica plata" de Muerto de Amor.

  Aunque es mucho lo que se puede seguir diciendo, es mucho más lo que se siente leyendo o releyendo estos versos, versos llenos de la magia y el duende del poeta y de nuestra tierra. Sólo hacen falta un poco de tiempo y el ánimo predispuesto.

 

                             Ramón Luque Sánchez


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